Agua y pendientes

Esto es la continuación a la entrada anterior, apuntes que tomé de la charla que Claudio Gómez, ingeniero mecánico, dio en el contexto de las Jornadas organizadas por Angel, de La Despensa, en la Universidad de Burgos.

Olivar de Pepe en Andalucía. Previamente, sin ninguna gestión de agua. La primera intervención fue una balsa. Para frenar el primer golpe de agua, Pepe abrió zanjas con un pequeño desnivel, para redistribuir el agua dentro de la parcela. Ahora le cuesta gestionar la tierra que arrastra las lluvias desde las parcelas de sus vecinas, que le llega a la balsa. Antes tenía riego por goteo y ahora no lo necesita.

Antes, el suelo estaba compactado, no tenía aire; ahora si, al abrir los surcos de la redirección de agua. Aunque el problema de ‘hacer aire’ puede ser la poda alguna raíces.. Alguna raíz sufrió, pero al estar el suelo menos compactado, el aireo compensó. Solo hay que hacerlo de forma gradual año a año.

El cultivo de cereal se puede hacer en pradera permanente. Manteniendo cobertura permanente, con una sofisticada herramienta de I+D y con uso de combustible bajo que es la ganadería. Le hace las labores, le cosecha – en definitiva le da dinero. En parcelas de secano donde se ha practicado el pastoreo holístico se ha estado cosechando grano durante 25 años sin labrar el suelo, gracias a la hierba natural. Lo que cuesta, y lleva años, es desintoxicar la parcela. Al principio tiene menos producción. Es una inversión a medio plazo.

La mejora es más rápida con ganado bovino. En tres o cuatro hectáreas no se puede hacer tanto como en extensiones más grandes. Primero, alfalfa, para empezar; luego se puede plantar cultivo perenne. La pradera desaparece en verano, aparece en otoño. Se siembra antes para que se adelante a la pradera, o después de que se seque. Siempre practicando la siembra directa. En Villaherrero, a 80km de Burgos, 700 ovejas ocupan cada parcela cada día. Cada día hay que llevarlas de un sección a otra. En Castrojeras, se las deja 3 o 4 días en cada parcela. Y ellas trabajan la tierra, cortando y abonando. Antes de la siembra hay que hacer un diente muy fuerte para debilitar la pradera. Antes de primavera el cultivo germina mientras la pradera está latente. Cuando explosiona, el cultivo ya está desarrollado y es más alto que la hierba.

Todo esto se planifica después de la observación, y una vez hecha la labor, se hace observación otra vez. También hace falta dedicación, y mejor con dos o más personas, y si es uno solo hay que juntarse con el vecino. Hay que cambiar la mentalidad de que, si hacemos un trato, tengo que ganar yo más. Aunque uno gane menos que el otro, ya ha ganado más que sin colaborar. Otro drama que ha hecho mucho daño al campo ha sido desvincular la ganadería de la agricultura. Ecológicamente y económicamente es más sostenible unirlas. Por ejemplo para usar la paja como cama en la misma propiedad en vez de tener que transportarla a otro país.

El Rebaño Nacional Itinerante es un proyecto de rebaño nómada que va cagando por todas las fincas que pasa.

El dueño de los olivos, Pepe, ya no echa herbicida. Si no había hierbas, de tanto remover la tierra. Ahora sí que hay y mete ganadería dentro del olivar. Para decidir qué ganadería meter: Como las ovejas dan demasiado trabajo, y las vacas se comen las ramas, ha metido vacas enanas. Andrés ha metido ‘ganadería regenerativa’. Sin tierra y con inversión mínima. Moviendo ganado vacuno según principios holísticos, regenerando el medio ambiente y el suelo. El siguiente paso a sido con una cooperativa local, metiendo ganado en parcelas cultivadas. En Asturiana de la Montaña también se ha practicado esta nueva idea. Antes, el pasto estaba oxidado, hoy hay hierba verde. No significa renunciar a la tecnología sino usarla a nuestro favor.

Los montes son a tres dimensiones, los mapas y planos a dos. En los mapas se representa la altura con curvas a nivel, o de nivel, uniendo todos los puntos que están a la misma altura, e indicando la cantidad de metros sobre el nivel del mar. Lo que queda dentro de cada curva son los ‘planos acotados’. Como cortar una montaña con un plano, por ejemplo a 80m sobre el nivel del mar. Y cada curva es una capa. Por fuera de la curva de 80m quedará la de 70m, y por dentro la de 60m. Cuando las tres curvas estén muy juntas significa que hay una gran pendiente; cuando están muy separadas significa que el terreno es más llano, o que hay un valle.

El agua tiende a concentrarse en zonas de valle. El agua baja siempre, esa es verdad absoluta; en forma liquida no sube sola. Para ranurar la parcela a curva de nivel, puede ocurrir (o casi siempre ocurre) que las curvas de nivel no son paralelas. Porque no son círculos concéntricos, las montañas no son regulares, si andas siempre a 80m sobre el mar a veces irás por zona lisa y a veces habrá barranco a un lado y montaña al otro. Cuando se tiene un terreno así lo mejor son curvas a desnivel. Además haciendo todas las curvas al mismo nivel estamos parando – o intentando parar – el agua que cae por una ladera toda a la misma altura, y si llueve mucho puede, o llegará un momento, si es demasiada agua, que se desbordará.

Para que cuando se satura una ranura, se distribuya el agua hacia donde nosotras queramos, hacemos esas ranuras a desnivel, para controlar la corriente. Aunque hay que tener mucho cuidado porque estamos haciendo que cambien las corrientías, hay que tener cuidado de no diseñarlo mal. Hay que identificar la variación del terreno y escoger la trayectoria que redistribuya el agua. Para ello hay que escoger una curva a nivel que funcione como referencia para el resto de la parcela. No siempre hay que escoger la más alta (aunque por la orografía ibérica será lo apropiado casi siempre , si no siempre).

Una posibilidad es hacer una espina, que si no se escoge bien puede no funcionar, y con aguas de correntías nos arriesgamos a tener que corregir con obras mayores. No nos metemos con aguas profundas. Esto es para distribución de las corrientes más superficiales.

En zona de valle las curvas a nivel están distanciadas. Hacia la colina, suele haber más pendiente con lo que las curvas están más juntas. Si labro siguiendo una curva de nivel, estoy haciendo casi una terraza. Pero si bajo o subo de nivel, estoy afectando a la distribución del agua.

En terreno de poca a mucha pendiente, el efecto arrastre es algo a evitar a no ser que queramos concentrar el agua (en un punto). La curva de referencia es la que pasa a lo más alto de la parcela, la curva más alta de la finca, cuando la pendiente es más grande cuanto más alta es. Pero, si hay más pendiente abajo (por ejemplo al bajar de una meseta, que es llana a lo alto y luego baja con pendiente) entonces la referencia debe ser la curva de nivel más baja de la parcela.

No se puede cultivar de la curva de nivel hacia abajo sino hacia arriba. Todo esto es intervenciones menores, para un 2% de desnivel máximo. Con más desnivel se llega pronto a la masa critica de agua que produce el arrastre.

El límite lo da la práctica, redefiniendo el patrón. En Andalucía con el tipo de pendientes que hay casi no se puede funcionar con curva de nivel y escogen la pendiente más pequeña donde no vuelque el tractor.

Todo esto es para favorecer la tendencia a redistribuir el agua por los cauces que nosotros queremos en vez de por donde suele desbordarse de forma natural.

La línea clave, la que pasa por puntos clave, para referencia de ambas zonas, es donde la concavidad cambia. Aunque esto solo se ve en Australia. El 90% de las fincas cultivadas en España son del primer tipo descrito, donde la referencia va a ser la curva más alta.

Para hacer todo esto es imprescindible contar con un plano de curvas de nivel. Sin él no se puede planificar. Hay que hacer un “diseño en línea clave” y se puede elaborar en casa de forma gratuita, aunque por supuesto también se puede pagar a alguien que tenga drones y cosas por hacértelo.

La curva más alta se la toma como referencia, y se van trazando las líneas paralelas que redistribuyan el agua. La altimetría de cada punto de la parcela se puede medir, o con topógrafo (caro) o con vuelos de ligar o lidar? Se trata de un avión que lanza pulsos contra el suelo, como los murciélagos, millones de veces mientras pasa, y juzgando por el tiempo en que tarda en rebotar cada pulso, se sabe la distancia que hay a cada punto. El avión vuela a una altura conocida y constante; está perfectamente localizado en relación al nivel del mar. Con los datos que recoge de cada punto, se obtiene una ‘manta’. La base es un modelo digital de elevaciones. Esa base de datos la podemos consultar con el programa QGIS, que es software libre y gratuito.

Con ese programa se ‘leen’ los modelos generales de elevaciones del Instituto Geográfico Nacional => centro de descargas.

Modelos digitales del territorio – y quedarse con altimetrías.

Modelo 0.2 y 0.5, se dividen el territorio en cuadriculas de 2mX2m y dan la altura de cada nodo. Un topógrafo no da tanta precisión. También la puede dar por cada 25x25m. La website que estamos mirando es ign.es
(hacia el 6 de marzo hay un curso de 5 horas con QuantonGIS en Navarra o Alava; hay que pedir información a la organización de estas jornadas.)

Estos mapas son imprescindibles para saber qué curvas de nivel hay no solo en la finca sino también alrededor de ella, porque también los alrededores afectan a mi finca. Incluso indica exactamente dónde está cada árbol, lo cual es necesario para poder esquivar árboles trazando un plan de actuación.. También necesitamos los datos de alrededor porque recibimos agua de las fincas de al lado si están a más altura, y esto forma parte del análisis hidrológico del territorio. Con los mapas sabremos a dónde va el agua de cada pixel o cuadricula, y como resultado de agregar estos datos salen unas venas, las baguadas. Para saber cómo mover el agua, de dónde a donde la vamos a mover. También necesitamos saber cuánta agua hay que mover. Esto nos lo dice al pinchar en cada punto, en “información” están los metros cuadrados de área que derivan agua a ese punto es la balsa del olivar.


El vuelo lida tiene un error de ‘mas menos’ 20cm. En arbolados, los picos se pueden cuantificar. En cultivos, el error es de toda la parcela (es decir te puede decir erróneamente que toda la parcela está a unos metros más o menos del nivel del mar, pero la información de la altura que tiene cada punto con respecto de los demás es correcta). Incluso con errores, la información que da es más que suficiente para hacer intervenciones. En el mapa se pincha en los puntos para trazar la franja que queremos hacer, salvar, como .xpi y abrir ese archivo en el móvil con el software de ign, la app se llama ign mapas. La precisión es de más menos 5m de puntos a puntos estáticos, pero al moverse mejora a un metro de error como máximo. Y mejor aun sin nubes. (“cotaz” donde menos precision, en el programa del ordena)

Puede haber un desvío por el error. Si la primera pasada que se hace lleva error, no suele ocurrir que se multiplique con las siguientes; al contrario, habiendo elegido bien la curva de referencia, el problema es menor con cada pasada siguiente.

Esto en fincas grandes. En pequeñas, para cuando corriges el error ya te has salido. Si se hace un ranurado mal hecho por errores, lo que ocurre es que no se consigue tanto como el objetivo marcado, pero no hay un mal producto por ello. Y si hay un problema al proyectar mal, igual hace falta un GPS centrimétrico o láser, pero eso ya requiere equipamiento más especializado.

Con estos ranurados se resuelve la erosión de nuestra finca, pero el agua de otras fincas más altas ya ha sido arrastrada. Hay que proyectar el alivio de canales de infiltración. En caballones con pendiente ligera, se puede procurar que el agua que viene, o bien se quede, o bien vaya lenta a la zona de alivio. Puede haber trampas de tierra, pero normalmente el alivio es cobertura, o cultivo permanente, para que no haya arrastre de suelo.

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