Elecciones municipales en España

(in English here)
Después de las experiencias del Campamento del Clima que relaté en estas entradas (en inglés: 1, 2, 3, 4, 5 ), no había  otra opción cuando sucedió el movimiento que ocupó las plazas que visitar San Pablo. Fue emocionante, sin embargo, cuando volví a internet y leí lo que había sucedido en España, parecía realmente aburrido en comparación.

En España pasaron muchas cosas, entre otras, un partido político nació de la ocupación. Un partido político con la posibilidad real de obtener representantes en las instituciones de poder.
Ahora estoy en España. En un pequeño pueblo. O no tan pequeño. Cuando hay eventos, todavía se tienen que anunciar en carteles impresos que se pegan en las paredes de las calles alcaldees. Uno de estos carteles fue ‘Asamblea Ciudadana’, anunciando su primera reunión. No fui. Su información estaba en una página de Facebook. Urgh.

Pero me seguí preguntando, empecé a fijarme por si veía carteles del partido que más me entusiasmaba, y no vi ninguno. Resultó que Podemos no iba a presentar candidatura para las ciudades.
Entonces, un día, en la plaza del, pueblo vi una gran mesa con gente en ella; parecían estar recolectando firmas. Pero no. Estaban reuniendo votos.

Estaban presentando su lista interna públicamente, invitando a quienquiera que pasara a votar por la persona que creían mejor para ser cabeza de lista de este partido recién formado, y a partir de esos votos iban a elaborar su lista.

Les pregunté si eran de Podemos. ‘Algunos sí. Otros son de otros partidos de izquierda. Pero yo no soy de ningún partido. Esta es una coalición de gente que generalmente quiere que las cosas se hagan de manera diferente en el pueblo’.

Dije que había notado los carteles y que había querido ir a la reunión anunciada, pero entre que la página estaba en facebook y que siendo el nombre podía parecer cualquier cosa, desde una izquierda radical a una  derecha radical, me había echado para atrás. Me invitaron cordialmente a ir a cualquier reunión – resultó que de hecho se reunían cada semana.

Así que durante unas cuantas semanas, fui a sus reuniones. Debido a otros compromisos yo siempre llegaba tarde, pero siempre me sentí bienvenida. En la primera reunión a la que fui estaban decidiendo el aspecto de los carteles de propaganda electoral, en la segunda decidieron el lema, en la tercera pusieron a punto el programa. Di algunas ideas que  parecieron bienvenidas; creo que se tuvieron en cuenta, pero realmente nunca tuve tiempo para comprobarlo. Traté de dar una perspectiva externa en plan ‘mira no tengo ni idea de lo que quiere decir esto, tal vez una palabra adicional o una explicación …? Parecían agradecidos.

‘Ellos’ nunca eran más de diez, a veces menos, en las cinco reuniones a las que fui más o menos. Hubo comentarios sobre el hecho de que algunos candidatos oficiales no asistían a todas las reuniones, pero tampoco eran necesarios todos los veinte de ellos y la asistencia no era obligatoria.

A una de las reuniones vinieron representantes de una asociación de personas con enfermedades mentales y discapacitados, con solicitudes para cuando este partido fuera elegido. Sentí que era surrealista, y así pareció sentir el alcalde candidato, quien now recordó varias veces que todavía ni estaban aún en el Ayuntamiento.

En otra de la reuniones hubo el comentario «en el peor de los casos si sólo conseguimos un concejal electo …» y luego vino la observación de que, a juzgar por el apoyo recibido, pudiera ser más.

Luego vinieron las elecciones. Y esta Asamblea tuvo la posibilidad real de que su candidato fuera elegido como alcalde, con uno o dos pactos con otros partidos.

Y luego vino la reunión semanal, y pensé que unas cuantas personas más de lo habitual estarían allí. Cincuenta personas estaban allí para la primera reunión después de las elecciones. Cincuenta. 50.

Como de costumbre llegué tarde, y era tan tarde y hacía tanto calor que una dama se iba. Le pregunté si había planteado el tema de las festividades anuales locales. Dijo que no.

Vi algunas caras conocidas entonces. El vecino de la huerta. El padre de un viejo amigo. El trabajador social. Gente a la que nunca había visto en las escuálidas reuniones a las que había asistido – habría sido una alegría verlos entonces, cuando seguí viniendo sin conocer a nadie. Pero ahora estaban aquí, y era una alegria también. Aún muy divertido. 50!

El principal candidato, ahora firmemente considerado el próximo alcalde, estaba tomando las últimas preguntas después de discutir los pactos que se iban a realizar para formar una mayoría.

La mesa presidiendo tomó unas cuantas preguntas antes de que yo levantase la mano. No me di cuenta de si a las otras personas se dirigieron por sus nombres, pero a mí, ciertamente (sí el alcalde me conoce, ha-ha – porque, no tenéis ni idea, pero yo he estado viniendo a muchas, tantas de estas reuniones, que el alcalde me conoce – ja-ja)

«Gracias. Hemos visto desde hace 40 años, al alcalde ir junto al sacerdote en las procesiones de verano (risas y comentarios). Me gustaría empezar a considerar, para el nuevo alcalde, si el ir o el no ir a esas procesiones, va a ser una decisión personal, o una decisión colectiva? »
«Estoy recibiendo mucha presión … Mi madre quiere que vaya»

Muchas más risas, luego conversación seria. Mi vecino de huerta me dice en un momento en que todos están hablando, que ir a una procesión es algo personal. «No. Si va a la procesión al final, con el resto de la gente, es personal. Si va justo al lado del cura, con el resto de las autoridades religiosas y políticas (sí, aquí los jefes de las policías también van en la procesión junto al sacerdote, con pistola y todo), entonces no es personal «. Otra mujer que llegó a la reunión antes, por lo que está sentada en una silla, asiente con la cabeza.
 
Se ha armado la marimorena y algunos de la mesa principal me miran. Yo les digo solo con los labios: «lo siento», pero luego me recuerdo a mí mismo que tiendo a tener este efecto en las reuniones.

«Ana creo que has dicho que tenías dos preguntas»

(Veis??? el alcalde sabe. Mi. Nombre. Ha. Ha.)

Pido a todos los candidatos electos que lleven un diario. Que se puede publicar en un blog gratuito. Veo que se les cambian las caras y hago una observación rápida de que pueden mantenerlos en privado, pero por favor, llevad un diario, al menos, para vosotros mismos, porque cuando se quiere ser transparente, para referirse a cualquier evento pasado, tratar de recordar puede ser un tortura. El primer candidato toma otra nota.

Cuando la reunión se disolvió, me escapé sin más. Las únicas personas con las que me hubiera gustado hablar estaban ahora en la mesa principal, y si iba a haber cualquier socialización, todos iban a querer hablar con ellos. Y nunca he sido buena en este tipo de competencia.