Al Obispado de Bilbao

Contaba mi abuela que, cuando llegó al barrio con su madre y sus dos hermanos, en la calle Lersundi solo había dos edificios: el del colegio de monjas, y la casa de seis plantas donde vivieron cuatro generaciones de nuestra familia, contando la suya. Y todo lo demás eran campas.

Quizás sería por esta abundancia de terreno que el colegio siempre tuvo un patio de recreo. (Ya No -> enlace externo)

Mi abuela fue a ese colegio de monjas hasta los nueve años, cuando su madre la sacó para ‘ponerla a servir’. Según la madre superiora “en lo mejor, la saca usted”. Había que alimentar cuatro bocas y poner a la hija mayor a trabajar era sólo una disminución minúscula a la desesperación de una madre de tres hijos, viuda. Serian los años 1910s.

En 1934 mi abuela enviudó. Volvió a vivir con su madre, y su propia hija, mi madre, fue también a la escuela, esta vez a la de al lado, Cervantes. Probablemente las monjas a esas alturas ya no ofrecían la enseñanza gratuita, como cuando había ido mi abuela, que tenían una entrada para las niñas ricas y otra para niñas como mi abuela.

En los años 70 y 80 fuimos mis primas, hermanas y yo, a ese mismo colegio de monjas. Fue el único artículo de lujo que se permitió mi madre en la vida que le conocí yo: una educación religiosa para sus hijas.

Justicia social.La educación religiosa empezó en ese colegio pero seguía luego en la parroquia: Primera Comunión, Confirmación. Valores cristianos. Opción por los pobres, compromiso, servicio a la comunidad. , Justicia social. Palabras clave que se tradujeron, con el tiempo, en servicios de voluntariado, comercio justo, activismo.

En el curso de todo esto, la formación y educación, sobre temas como capitalismo, gentrificación, o, en palabras casi litúrgicas, el Pecado Estructural.

Hoy cristianos de base nos unimos con nuestros vecinos en reivindicaciones al Obispado de Bilbao, que según la evidencia, ha decidido formar parte de ese Pecado Estructural, facilitando la desaparición del espacio que desde mi infancia, y probablemente antes, fue el único espacio posible de juegos desde Albia a Doña Casilda. A beneficio de una empresa privada de administración de salud. Se me ocurren pocas actividades económicas más anti cristianas que la administración de la salud en manos del mercado. Quizás la construcción de armamento. O la industria de la adopción en manos de pedófilos.

Como momento en que renegar de la pertenencia a una institución de la que se ha sido parte desde antes del nacimiento, igual habría sido más idóneo elegir el momento en que nos empezamos a enterar de la aberraciones ocurridas en orfanatos y colegios internos, o los tejemanejes de las jerarquías en los mercados de valores, más que la construcción de un mastodonte de edificio en un patio de juegos, que al fin y al cabo sólo afecta a la población de ese barrio en particular.

Pero es mi patio de juegos.

Es el único espacio donde, por razones de distancia, podía jugar casi diariamente los meses de colegio.

Y hoy podría seguir siendo el único espacio donde la gente local puede llevar a sus niños, en varias manzanas a la redonda, si no se construye un edificio en ese espacio.

Pero parece que los planes del Obispado incluyen no solo destruir el que fuera mi colegio y el de mi abuela, sino construir un edificio que ocupe todo el solar, eliminando ese patio de juegos.

No voy a dejar de ser católica por esto, ni mucho menos cristiana. Como decía una monja de el susodicho colegio, una vez bautizadas, somos exactamente tan católicas como el papa.

Y al fin y al cabo incluso tras una excomunión nadie puede quitarte el calificativo de cristiana si quieres seguir usándolo.

Pero sí se puede elegir, por propios principios cristianos o al menos de solidaridad, dejar de dar donativos a una institución que antepone los beneficios de la especulación al bienestar de sus vecinos.

Se puede esperar que, ahora que se espera que la Iglesia Diocesana de Vizcaya obtenga unos beneficios sustanciosos con la operación Colegio Barraincúa, la gente cristiana de la zona no considere tan prioritario marcar cierta casilla a la hora de la declaración de la renta.

Por principios humanos y cristianos.

8 de marzo en Briviesca

8m en BriviescaAyer, 8 de marzo, salimos muchas y muchos a la calle, a estos últimos hay que agradecer el esfuerzo por ceder el protagonismo a las primeras.

8m en Briviesca

En Briviesca el día empezó en la Casa Amarilla, con permiso y colaboración del Ayuntamiento. A las once empezamos con una sesión de yoga que incluyó compartir corazones. Hacia la una aprendimos un montón de derechos y consecuencias legales en diversas situaciones en las que chicas y mujeres nos vemos muy comúnmente envueltas, como convivencia de hecho, matrimonio, maternidad, abusos y agresiones. Continue reading

Charla explicativa sobre las pensiones

Explicación de la problemática de las pensionesEsta tarde, componentes de la Plataforma Briviesca por las Pensiones Públicas darán una charla en la Sala Teatro Polison de Burgos.

Se explicará la situación de la gente empleada y pensionista como consecuencia de sucesivas reformas laborales en el pasado, la reciente creación de la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Publico de Pensiones, de la que las plataformas de Burgos y de Briviesca son parte, la tabla de reivindicaciones y por qué son necesarias y, las recientes negociaciones en el Parlamento español y en las Cortes de Castilla y León y futuras acciones previstas.

Se acompaña el texto guión de la presentación y, en el enlace, al archivo de LibreOffice que contiene la presentación a proyectar.

Filtraciones inteligentes

Indymedia fue un gran proyecto, casi mundial, nacido en Seattle, Va, EE.UU., en 1999. Fue el primer `lugar’, el primer portal de Internet en el que cualquiera que tuviera un ordenador y una conexión a Internet podía publicar sus propias noticias, su propio texto y contenido multimedia. Continue reading

Smart leaks

Indymedia was a big, almost world wide project, born in Seattle, VA, USA, in 1999. It was the first ‘place’, the very first internet outlet where any one with a computer and an internet connection could post their own news, their own text and media content. Continue reading

The Motorway

motorwayOlder people in Briviesca know full well that there was a before and an after the construction of the AP1, which in my home was never called that way, it was always The Motorway. In a town where ‘everyone knows each other’, where when one spoke of someone the name was of little use – if anything, the nickname, inherited from generations, or ” is the son of…” – new people were known, for information purposes, “Mengano, you know, who came to work on The Motorway”. Continue reading

La Autopista

carretera generalLa gente mayor de Briviesca sabe muy bien que hubo un antes y un después de la construcción de la AP1, que en mi casa nunca se llamó así, siempre fue La Autopista. En un pueblo donde ‘todo el mundo se conoce’, donde cuando se hablaba de alguien el nombre servía de poco (si acaso el mote, heredado de generaciones, o “es hijo de..”) a la gente nueva se la conocía, a titulo informativo, “el Mengano, ya sabes, que vino a trabajar en La Autopista”.
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